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Si llevas un rato comparando almohadas y cada web te cuenta una historia diferente, este artículo te va a ahorrar tiempo. Aquí tienes los nueve tipos que de verdad importan, con la explicación honesta de para quién es cada uno y qué pega tiene. En Silis llevamos fabricándolas a mano en nuestro taller de Madrid desde 1968, así que la guía la escribimos quienes las hacemos, no quienes las venden por dropshipping.
Si ya tienes claro qué buscas, ve directo: tienes todo nuestro catálogo organizado por tipo, material y firmeza, con filtros por precio y por necesidad concreta. Cada almohada se prepara en el momento en el taller, sale en 1 a 3 días laborables y te llega a casa con devolución sin preguntas durante 14 noches. Si dudas entre dos modelos, te respondemos personalmente desde Madrid (sin chatbot, sin formularios laberínticos). Mira nuestras almohadas y pide la que encaja contigo.
Si vas con prisa, esta es la decisión rápida según cómo duermes:
Si te quedas con dudas tras esto, baja a la tabla comparativa.
| Tipo | Adaptabilidad | Firmeza | Transpirabilidad | Vida útil | Para quién |
|---|---|---|---|---|---|
| Viscoelástica | Alta | Media-alta | Media | 4-6 años | Postura mixta, dolor cervical leve |
| Látex natural | Media | Alta | Alta | 8-10 años | Dormir de lado, alérgicos |
| Plumón y plumas | Alta | Baja-media | Alta | 3-5 años | Dormir boca abajo, gusto suave |
| Fibra siliconada | Media | Media | Alta | 3-5 años | Uso diario, lavable, presupuesto contenido |
| Gel | Media | Media | Muy alta | 4-6 años | Calor nocturno, sudoración |
| Cervical ergonómica | Baja | Media-alta | Media | 4-6 años | Dolor cervical, postura específica |
| Antiácaros | Media | Media | Alta | 3-5 años | Alergias, asma, niños |
| Bebés/niños | Alta | Baja | Muy alta | 1-2 años (talla) | Cuna, primeras edades |
| Viaje | Alta | Variable | Media | 2-3 años | Coche, avión, oficina |
Las viscoelásticas son las más vendidas en España por una razón sencilla: se adaptan a la forma de tu cabeza y vuelven a su sitio cuando te levantas. La densidad marca la diferencia entre una buena y una mala: por debajo de 50 kg/m³ se hunden a los meses, por encima aguantan años manteniendo el soporte.
Pega: si te da calor por la noche, una viscoelástica clásica puede agobiarte. La solución son las viscoelásticas con grafito, gel o canales de aireación incorporados, que regulan la temperatura sin perder la adaptabilidad.
Cuándo elegirla: dolor cervical leve, postura mixta, te gusta que la almohada se «amolde» a ti. De Silis: mira nuestra gama Visco Forte L y similares, con densidad alta y funda transpirable.
El látex es el material más duradero de todos: bien cuidado, una almohada de látex aguanta entre 8 y 10 años sin perder firmeza ni forma. Es naturalmente antiácaros, antibacteriano y muy transpirable porque su estructura interna está perforada.
Pega: pesa más que el resto y tiene un olor inicial característico (es natural, desaparece en una semana). Y su precio es más alto, pero por horas de descanso útil sale rentable.
Cuándo elegirla: dormir de lado, alérgicos al polvo, quieres comprar una vez y olvidarte. De Silis: la Almohada Látex 100%, de látex natural certificado.
El plumón es ligero, suave y muy adaptable: tu cabeza se hunde y la almohada envuelve el contorno. Si te gusta esa sensación «de hotel», probablemente sea lo que buscas. Para que aguante en el tiempo necesita un porcentaje alto de plumón sobre pluma (mínimo 70/30) y una funda con barrera de tejido tupido.
Pega: requiere mantenimiento (ahuecar a mano cada mañana, airear cada semana) y no es la mejor opción si tienes alergia al ácaro.
Cuándo elegirla: dormir boca abajo, te gusta lo blando, no tienes alergias. De Silis: las Duvet y Duvet Premium, con plumón seleccionado y funda de algodón tupido.
La fibra siliconada es el caballo de batalla del descanso: lavable a 30-40 °C en lavadora doméstica, hipoalergénica, transpirable y con buena relación calidad-precio. Si buscas una almohada para uso diario en una segunda residencia, en una habitación de invitados o como recambio, es la apuesta segura.
Pega: la fibra de baja densidad pierde volumen rápido. Hay que comprarla con densidad alta para que dure. La nuestra se rellena pesando los gramos en báscula, no a ojo.
Cuándo elegirla: uso intensivo, lavados frecuentes, presupuesto contenido sin renunciar a calidad real.
El gel es la solución estrella para quienes pasan calor por la noche. Suele venir como capa superior sobre un núcleo viscoelástico o de fibra, y disipa el calor que tu cabeza desprende mientras duermes. Mantiene una sensación fresca durante toda la noche, no solo al apoyar la cabeza al principio.
Pega: el gel tiene una vida útil ligeramente menor que el material que lleva debajo, y suele encarecer el producto. Si pasas calor de verdad, lo notas. Si no, quizá no lo necesites.
Cuándo elegirla: sudas por la noche, vives en zona cálida, sensación térmica importante. De Silis: Cubik Premium, con núcleo viscoelástico y capa de gel transpirable.
Las cervicales no son un capricho de marketing: están pensadas para que la curva natural del cuello no quede ni colgando ni sobreelevada durante la noche. La forma típica es de «doble ala» o de perfil con dos alturas distintas, para que elijas el lado que mejor se ajuste a tu cuello esa noche.
Cuándo elegirla: dolor cervical recurrente, te despiertas con tensión en hombros, has probado almohadas planas y no funcionan.
El ácaro del polvo doméstico vive en cualquier almohada con tres meses de uso. La diferencia entre una almohada antiácaros y una normal es la combinación de tres cosas: relleno sintético (no plumón), funda con tejido de trama cerrada (que el ácaro no atraviesa) y, opcionalmente, tratamiento antiácaros del propio relleno.
Cuándo elegirla: alergia al polvo o al ácaro confirmada, asma, eccema, niños con piel sensible. De Silis: todas nuestras almohadas con relleno de fibra siliconada cumplen el primer criterio. Las específicas antiácaros añaden funda con barrera certificada.
Mantienen una postura cervical que abre las vías respiratorias durante la noche. Funcionan en ronquidos posicionales (boca arriba con cabeza demasiado baja o demasiado alta), no sustituyen el tratamiento médico en apnea moderada o severa.
Cuándo elegirla: roncas tú o ronca tu pareja, has descartado apnea con un médico. De Silis: modelos cervicales de altura media-alta y firmeza media-alta.
La almohada infantil tiene normas distintas: el bebé menor de 12 meses no debe usar almohada, por riesgo de asfixia. A partir de los 18-24 meses se introduce una almohada plana, hipoalergénica y lavable, con una funda 100% algodón. La altura va creciendo con el niño.
Cuándo elegirla: transición de cuna a cama, niño con la cabeza cayéndose hacia atrás en la cuna alta. De Silis: Almohada Junior
Para coche, avión, tren y siestas en oficina. La clave es que se ajuste al cuello sin obligarte a inclinar la cabeza, y que sea compactable para meterla en una mochila pequeña. Las microbolas funcionan, la viscoelástica de viaje también, las hinchables son cómodas pero menos firmes.
Cuándo elegirla: viajes largos en avión, trayectos en coche, trabajos con turnos.
Si gestionas un hotel o un alojamiento, la almohada que pones en cada habitación dice mucho de tu marca. Lo más buscado es una almohada de fibra hueca siliconada premium o plumón con buena densidad, lavable a alta temperatura, con doble pespunte que aguante cientos de lavados industriales y con una garantía de uniformidad entre todas las unidades. Eso es exactamente lo que llevamos décadas haciendo en Silis para hoteles que no pueden permitirse una mala noche de un cliente.
La diferencia entre una almohada de gran superficie y una de Silis está en cuatro puntos concretos:
Esto explica por qué duramos en hoteles y por qué no salimos a 200 unidades al día: porque cuidar una almohada lleva el tiempo que lleva, y meter más volumen significaría bajar el listón.
¿Cuántos tipos de almohadas hay? A nivel real, los tipos relevantes son nueve: viscoelástica, látex, plumón, fibra siliconada, gel, cervical, antiácaros, infantil y de viaje. El resto suele ser una variante de uno de estos (memory foam con grafito, plumón sintético, etc.) presentada con otro nombre comercial.
¿Cuál es el mejor tipo de almohada para dolor cervical? La cervical ergonómica con doble altura suele ser la más eficaz porque permite ajustar el apoyo según el lado que uses. La viscoelástica densa también funciona bien. Lo que casi nunca va bien es una plumón muy blanda, porque deja la cabeza demasiado caída.
¿Qué tipo de almohada es mejor para dormir de lado? Una almohada alta y firme: látex denso, viscoelástica de alta densidad o cervical específica para dormir de lado. La altura debe ser suficiente para que tu cabeza quede alineada con la columna, sin caer hacia el colchón ni quedar elevada.
¿Cuál es la mejor almohada si tengo calor por la noche? Las de gel y las de látex perforado son las dos más transpirables. La fibra siliconada con funda de algodón también ventila bien y tiene un precio más contenido. La viscoelástica clásica sin gel suele dar más calor.
¿Cada cuánto hay que cambiar de almohada? Una almohada de fibra o plumón aguanta 3-5 años. Una viscoelástica buena, 4-6. Una de látex natural bien cuidada, 8-10. La señal de cambio es simple: si la doblas por la mitad y no recupera la forma sola en cinco segundos, ha pasado su tiempo.
¿Las almohadas viscoelásticas son buenas para todos? No. Son excelentes para postura mixta y dolor cervical leve, pero no son ideales si pasas calor (salvo que lleven gel) ni si te gusta el tacto blando «de plumón». También son menos recomendables para niños pequeños por su firmeza.
¿Se pueden lavar todos los tipos de almohadas? Las de fibra siliconada y las cervicales con núcleo de espuma se pueden lavar a 30-40 °C. Las de plumón requieren lavado en seco o programa específico. Las de látex no se lavan: se aspiran y se airean. Lee siempre la etiqueta del fabricante.
¿Qué tipo de almohada usan los hoteles buenos? Casi siempre fibra siliconada premium o plumón con buena densidad, con funda de algodón tupido y costura reforzada para aguantar cientos de lavados industriales. La firmeza suele ser media. Lo que destaca de las almohadas de hotel no es el material exótico, es la calidad uniforme: todas iguales, todas bien hechas.
Más de cinco décadas haciendo almohadas en el mismo taller de Madrid no se improvisan. Tienes 14 noches para probarla y si no te encaja, te la cambiamos sin discutir. Y si te encaja, dormirás (tú y quien duerma a tu lado) con el mismo tacto que llevan años eligiendo hoteles que no se permiten clientes con mala cara por la mañana.

